miércoles, 7 de mayo de 2008

COMENTARIOS SOBRE EL PROYECTO DE REPRESAS EN AYSEN ( Mayo de 2008)


Eugenio Alarcón

El tema de las represas hidroeléctricas tiene a mi juicio mucha relación con los proyectos mineros, ambos son relevantes para la economía del país y tienen más de un elemento en común.

Por lo mismo utilizaré prácticamente la misma introducción cuando expresé mi opinión sobre Pascua Lama, en Mayo 2005, y que reproduzco en Anexo A.

Todo proyecto que realiza el hombre tiene algún impacto ambiental, empezando por las ciudades, las carreteras, vertederos de basura, las obras de alcantarillado, plantas industriales, instalaciones mineras, etc. En general toda obra tiene asociado también un factor costo-beneficio. Este beneficio puede ser social o material para el país o privados.

En algunos casos el impacto ambiental origina otros efectos que pueden considerarse positivos, por ejemplo los embalses de la 4º región, La Paloma, Recoleta y Cogote, otros como el Embalse del Yeso en el Cajón del Maipú, que asegura el suministro de agua potable a Santiago. A veces en algunas “obras del hombre”, se acepta un daño ambiental que “mejora la calidad de vida de la gente”, como por ejemplo la construcción de un sistema de alcantarillado y la posterior descarga de aguas servidas a los ríos y lagos de nuestro país. Hoy afortunadamente, a mi juicio, se están instalando plantas de tratamiento a lo largo de todo el país.

Por lo general, toda obra debe ser sometida a un estudio de impacto ambiental, y dependiendo de sus resultados se deberían aplicar medidas que eviten los impactos inaceptables y medidas paliativas o mitigantes de los impactos aceptables. En general la tolerancia institucional a los daños ambientales por obras sociales está enmarcada por los recursos disponibles a nivel País. ( por ejemplo es lo que ocurre o puede ocurrir con los vertederos sanitarios y sistemas de alcantarillado)

En el caso de las mineras privadas, algunas de origen canadiense por ejemplo, tienen más cultura ambiental que nosotros, pero otras por reducir costos simplemente juegan al límite de lo permitido y si pueden utilizar resquicios legales lo hacen sin pudor, cuestión de la cual hace uso y abuso Codelco.

Enfocando ahora el tema en las represas, hay mucho mito al respecto, pero éstas no son buenas o malas intrínsicamente, tenemos represas que nadie cuestiona, y ejemplos mundiales de represas que han provocado más daño que beneficio. Reenfocando el tema a la represas para generación de energía, hay que analizar cuales son los riesgos y costos ambientales y los beneficios que se generan.

Por una parte la generación de energía hidroeléctrica es una de las más limpias, y Chile tiene características adecuadas para su utilización, pero también en algunos casos se ha permitido un impacto ambiental extremadamente costoso, como por ejemplo a mi juicio fueron los embalses hidroeléctricos del Bío-Bío.

En que contexto debemos analizar el caso de las represas de Aysén:

Por una parte en el contexto de que la generación de energía está en manos de privados, lo que está fuertemente vinculado con la propiedad de las aguas originada en la dictadura de Pinochet.

Preguntarnos quienes son los beneficiarios de la producción de energía y más concretamente sus mayores consumidores.

Debilidad técnica, económica y política de los organismos evaluadores de los estudios de impacto ambiental.

Analizar las alternativas de producción de energía existentes.

Tenemos entonces que los mayores consumidores de energía son las empresas mineras, y que éstas buscan minimizar sus costos, por lo que ante el aumento del costo del petróleo y gas, empujan para aprovechar el potencial hidroeléctrico de Aysén. A su vez las empresas generadoras buscan maximizar sus utilidades, y éstas no pertenecen al grupo con más conciencia ambiental, por más que Matte reconozca que en Bío-Bío las cosas no se hicieron bien, por lo que no cabe esperar proyectos amistosos con el medio ambiente. Si a esto le agregamos que el aparato gubernamental chileno relacionado con el medio ambiente no ha progresado, no debemos tener ninguna expectativa de tener un proyecto amigable.

Las preguntas entonces son, ¿debemos aceptar como país que se haga un megaproyecto en una zona altamente sensible ambientalmente, con amplias zonas inundadas que modifican fuertemente el paisaje, la fauna y el microclima del sector?. ¿No es mejor y más sano que las mineras construyan sus propias plantas generadoras a gas en el norte, dado que están construyendo puertos para recibir gas?. Que les saldrá más caro?, claro que sí, pero ¿ Paga esta reducción de costos el costo del impacto ambiental en Aysén?.

Veamos cuales son los eventuales beneficios para la región, Referencia: Folleto Proyecto Aysén presentado por Endesa:

Energía más barata.

Mejoramiento de infraestructura vial y de comunicaciones.

Generación de una variedad de estudios ambientales que aportarán con el conocimiento científico de la región y protección del medioambiente.

Inversión millonaria (~4.000 MMUSD) que dinamizará la economía de Aysén.

Desarrollo de la economía local, especialmente en áreas de servicios como hotelería, alimentación, transporte y comercio en general.

Mejoría sustancial en la educación, con infraestructura y programas de apoyo.

  • Mayores beneficios en salud, por mejora en hospitales y policlínicos.
  • Mejoría en la cobertura de las telecomunicaciones.
  • La inversión millonaria de 4.000 MMUSD, son sin duda las asociadas a las represas, que dinamizará la economía de Aysén durante el tiempo que duren las obras, las que ocuparán algo menos de 4000 personas durante la construcción, la mayoría afuerinos por definición. Después de eso, solo quedan aproximadamente 200 personas de acuerdo al gráfico contenido en el documento, ¿Cuántos de ellos de la zona?, lo más probable una minoría.
  • La zanahoria son los mejoramientos en infraestructura de escuelas, hospitales, caminos, comunicaciones, etc, ¿pero cual es la contraparte?.
  • Ocurre que la mayor potencialidad de la zona, que es la turística, queda seriamente afectada por la represas. Basta ver la información contenida en el mismo folleto de Endesa, para ver las amplias zonas inundadas y afectadas, es decir, a mi juicio el Proyecto de las Represas de Aysén, tal como están presentadas, además de tener un impacto ambiental gigantesco, atentan contra los intereses de los habitantes de la zona y el desarrollo turístico de la misma.
  • Conclusión. El proyecto como tal no es aceptable y sólo tiene como objetivo generar energía barata para vender a las empresas mineras. Si el proyecto no es sustancialmente modificado, con centrales más pequeñas, no debiese ser aprobado. Pero lo más probable es que en ese caso no sea rentable, considerando la gran distancia a los centros de consumo.
  • Queda entonces la pregunta, ¿Como se genera la energía que el país requiere para su desarrollo?
  • Posibles respuestas:
  • Como país, incentivar el estudio y utilización de energías limpias, como la eólica, geotérmica y solar en todos los lugares que presenten condiciones, de las cuales hay experiencia concreta en los países desarrollados. En la medida que crece el costo del gas y petróleo, estas técnicas de generación se hacen competitivas.
  • Incentivar la construcción de centrales de paso, medianas y pequeñas, a los largo de Chile, que se conecten al sistema de generación global de energía.
  • Lo anterior implica legislar para que las grandes generadoras se comprometan a comprar la energía producida por pequeños y medianos generadores, tal cual se hace en Europa.
  • Cabe mencionar además la energía de las mareas, de la cual no se si existe experiencia.
  • No soy partidario de la energía nuclear, pero sin duda que deben discutirse sus costos y beneficios.
  • Incentivar el mejoramiento de la eficiencia en el uso de la energía. Los países desarrollados crecen y reducen su consumo de energía.
  • Que las grandes mineras en el norte y centro del país, construyan sus propias centrales y generen su propia energía a gas o petróleo.
  • Notas:
  • En Anexo A, va una nota que escribí sobre Pascua Lama el 2005 y tiene relación con éste artículo.
  • Está también el libro “Patagonia Sin represas”, que pesa 21 Megas, que está disponible en la página de Patagonia sin Represas.

Nota final: Lo escrito y presentado, no tiene la pretensión de ser objetivo, pero aspira a dar algunos dar algunos elementos para el análisis del tema de las Represas de Aysén. Esperemos más aportes a la discusión.


ANEXO A:

COMENTARIOS SOBRE EL TEMA AMBIENTAL Y PASCUA LAMA. ( Mayo de 2005)

Todo proyecto que realiza el hombre tiene algún impacto ambiental, empezando por las ciudades, las carreteras, vertederos de basura, las obras de alcantarillado, plantas industriales, instalaciones mineras, etc. En general toda obra tiene asociado también un factor costo-beneficio. Este beneficio puede ser social o material para el país o privados.

En algunos casos el impacto ambiental origina otros efectos que pueden considerarse positivos, por ejemplo los embalses de la 4º región, La Paloma, Recoleta y Cogotí. A veces se acepta un daño ambiental que “mejora la calidad de vida de la gente”, como por ejemplo la construcción de un sistema de alcantarillado y la posterior descarga de aguas servidas a los ríos y lagos de nuestro país.

Por lo general, toda obra debe ser sometida a un estudio de impacto ambiental, y dependiendo de sus resultados se deberían aplicar medidas que eviten los impactos inaceptables y medidas paliativas o mitigantes de los impactos aceptables. En general la tolerancia institucional a los daños ambientales por obras sociales está enmarcada por los recursos disponibles a nivel País. ( por ejemplo es lo que ocurre o puede ocurrir con los vertederos sanitarios y sistemas de alcantarillado)

El caso de Pascua Lama, hay que analizarlo en el contexto de la industria minera, que es el sector al que pertenece.

En el caso de las mineras privadas, algunas tienen más cultura ambiental que nosotros, pero otras por reducir costos simplemente juegan al límite de lo permitido y si pueden utilizar resquicios legales lo hacen sin pudor.

En algunos casos, es nuestra empresa nacional Codelco, siendo la que más aporta a las arcas chilenas, la que no hace lo suficiente para minimizar los impactos ambientales negativos, vulnera normas y en algunos casos, el estado llega a legislar para permitir que Codelco pueda llevar a cabo algunas acciones contrarias al ordenamiento legal vigente. Esto tiene un grave peligro, además del ambiental, y es que el estado chileno puede ser acusado de dumping a nivel internacional, por no realizar las inversiones necesarias para que las instalaciones de Codelco no contaminen, lo que puede ser considerado un subsidio a la producción de cobre.

Siguiendo con la industria minera, siendo ésta una actividad productiva y rentable, tiene que incorporar en sus costos de inversión y producción todas las medidas para evitar, o minimizar los eventuales efectos ambientales negativos, lo que requiere un estudio de impacto ambiental de alta calidad….. Y aquí tenemos el problema que cuando se trata de reducir costos de producción, las obras de control y mitigación de daños ambientales, se minimizan y para evitar ésto se requiere una contraparte técnica que identifique y represente los intereses del país y la ciudadanía.

En general para evitar, controlar o reducir el daño ambiental se debe tener una autoridad ambiental fuerte, competente y con capacidad para ser una contraparte efectiva de los gestores de nuevos proyectos y autonomía real, para poder resistir presiones políticas y sociales de los sectores con intereses en la implementación del proyecto.

En el caso de Pascua Lama, tengo la impresión de que se está atacando el tema en forma errónea e incluso planteando afirmaciones que son técnicamente incorrectas y desvían la visión sobre los aspectos principales:

Se ha afirmado entre otras cosas los siguiente:

Los glaciares son la reserva de agua dulce del planeta: Si bien en estricto rigor, la afirmación puede ser cierta, la verdad es que la humanidad no consume agua de los glaciares y en la medida que el agua dulce escasea, antes de usar el agua de los glaciares estaremos desalinizando agua de mar. Además para el día que los glaciares se derritan, será porque estaremos en presencia de una catástrofe a nivel mundial. Es decir, centrar la discusión en este tema, no conduce a otra cosa que no sea una discusión académica y no va al fondo del asunto

Al trasladar los glaciares, se pone en riesgo la agricultura de los valles afectados ya que éstos son el origen de las aguas que utilizan los agricultores.

Los glaciares por definición no aportan a los escurrimientos de agua de una valle, son masas de hielo que se van moviendo muy lentamente en el tiempo y no se derriten año a año, ( el Glaciar de San Rafael es el más conocido por nosotros). El origen de las aguas que escurren en los valles corresponden en general y principalmente a las precipitaciones de nieve y lluvia que caen cada temporada sobre las cuencas que aportan a los valles. Sin bien no está aclarado el impacto ambiental de trasladar tres glaciares a una distancia de tres kilómetros, sobre los ecosistemas asociados a los glaciares, creo que no es sustentable que vaya a cambiar el clima. ( en términos de cantidad los glaciares suman solo 1 millón de m3, y una de las cosas que debe demostrar Pascua Lama es que no se derretirán al reubicarlos. Ahora bien, para efectos de ayudar a cuantificar la cantidad, si las masas de hielos se derritieran, esto equivale a 32 l/s por un año, o bien 1 l/s por 32 años que para efectos prácticos no es nada, es decir podría ser un daño ambiental aceptable, siempre que el beneficio país fuera alto)

Van a tomar el agua de los valles y la van a devolver contaminada y van a destruir la agricultura de los valles

De acuerdo a la información existente, el agua la captarán en el lado argentino y se usará en la planta que está en el lado argentino, del lado chileno está solo el chancado del mineral. Además el proyecto considera el tratamiento de aguas. El peligro real es que las plantas de tratamiento sean insuficientes.

Desde mi punto de vista, Pascua Lama debe ser medido con la misma vara de cualquier proyecto minero, sea de Codelco o privado, exigiendo garantías de minimizar el daño ambiental y negociando beneficios para la comunidad y el país.

Debe exigirse un estudio de impacto ambiental exhaustivo, y las medidas y obras concretas que eviten cosas como:

- Percolación o infiltración de líquidos contaminantes hacia los escurrimientos superficiales o subterráneos de los valles.

- Diseminación de polvo de los caminos y procesos industriales que afecten los cultivos del valle y los glaciares del entorno.

- reducir los recursos hídricos de la zona

- Debe exigirse un plan de abandono de las obras una vez agotado el mineral.

- Pedir medidas o regalías a la comunidad, para que sea un acuerdo “ganar-ganar”.

Los problemas de fondo son los siguientes:

¿Cual es el real beneficio país por la explotación de Pascua Lama o cualquier otro yacimiento minero privado?. La actual ley minera, impulsada por Pinochet y mantenida por la Concertación, permite que cualquier ente o persona, nacional o extranjero, pase a ser propietario de cualquier yacimiento, por el solo hecho de registrarlo, y lo puede explotar y llevárselo sin pagarle un peso al estado chileno. El Royalty actualmente en discusión tiene que ver precisamente con esto.

Las debilidades de nuestra institucionalidad ambiental.

Pienso que muchos de los problemas ambientales que se presentan en nuestro país tiene que ver con la insuficiencia de especialistas en los organismos del estado, y también con el hecho que éstos no tienen las atribuciones y presupuesto para cumplir con los desafíos y necesidades nacionales. ( Este es un tema amplio, que no pretendo abordar y del cual no soy experto, pero creo es un tema a abordar en el marco del programa de Michelle, ya que es un tema nacional y al cual es muy sensible la gente joven )

Falta de voluntad política o voluntad política errática del ejecutivo.

El proyecto de Alumysa es un muy buen ejemplo de esto. Fue defendido a rajatabla por el ministro Rodríguez, y se frenó no por motivos ambientales, sino por el lobby de los salmoneros, que plantearon que sus envíos al Mercomun Europeo serían afectados, ya que las salmoneras estaban en la zona de descarga de las aguas con residuos del procesamiento del aluminio. La defensa de Rodríguez se basaba en los empleos que generaba el proyecto, en un momento que este era un tema sensible para el gobierno, y no explicaba porqué tenían que traer el aluminio a Chile para procesarlo y no lo procesaban en Canadá. ( Está claro que la normativa ambiental canadiense no lo permitía)

Como temas de fondo a discutir, como parte del programa de Michelle y la Concertación, pienso que debe abordarse lo siguiente:

Creación del ministerio del medio ambiente, con atribuciones y presupuesto de acuerdo a las necesidades reales.

Modificación de la ley minera, apuntando por una parte a que, sin ser retroactiva, las futuras explotaciones mineras paguen al estado de Chile por los recursos extraídos, y por otra parte a que si una minera no empieza a explotar un yacimiento declarado en cierto tiempo, éste vuelve a ser propiedad del estado.

Un tema aparte, pero pienso que es similar a lo de las mineras, es lo relativo a los derechos de aguas. Pinochet en su momento rifó los derechos de aguas de los ríos nacionales, llegándose a la situación actual en que Endesa es dueña de la inmensa mayoría de los derechos de aguas de Chile. Endesa es dueña de las aguas de las mayores cuencas de Chile, el Bío-Bío entre ellas. Lo que entiendo se está discutiendo, es que si no se utilizan los derechos de aguas adquiridos, éstos deben volver al estado.